El ojo normal
El ojo contiene un sistema óptico que le permite enfocar las imágenes
para ser percibidas nítidamente. Existen dos lentes, la córnea y el cristalino,
responsables de cumplir con este cometido satisfactoriamente.
La córnea es la más potente y se encuentra en la parte anterior del
ojo.
El cristalino puede cambiar su capacidad dióptrica para enfocar los
objetos a diferentes distancias.
¿Cuáles son los defectos de refracción?
La Miopía
Un ojo excesivamente largo hace que los objetos se enfoquen antes de la
retina. Los miopes ven mejor de cerca porque los rayos entran en el ojo de forma
divergente.
La Hipermetropía
Un ojo demasiado corto hace que los objetos se enfoquen detrás de la
retina.
El Astigmatismo
El problema se suele localizar en la córnea y es motivado por la falta de
uniformidad de su superficie. Los síntomas son variables dependiendo del grado
dióptrico y del tipo (que puede ser miópico o
hipermetrópico).
La técnica LASIK Láser Excimer
La técnica LASIK consiste en la aplicación del láser en el interior de la
córnea. Para ello se levantan las capas superficiales con un instrumento
especial.
Ventajas de la técnica LASIK
-
Recuperación visual más rápida y sin dolor
-
Mayor estabilidad de la corrección
-
Posibilidad de corregir defectos más elevados.
-
Se opera la parte externa del ojo, por lo que no afecta nada al interior
del ojo ni modifica su aspecto externo.
La operación LASIK
La operación se realiza en régimen ambulatorio (sin ingreso), con
anestesia tópica (gotas). Los dos ojos pueden ser operados en una misma sesión.
Ese día vendrá acompañado y no podrá conducir de vuelta a su
domicilio.
Durante la intervención, estará tumbado en una butaca reclinada y el ojo
no tapado permanecerá ocluido.
El tiempo aproximado del procedimiento es de 10 minutos, durante los
cuales permanecerá lo más quieto posible y mirando hacia un punto de luz durante
algunas fases que se le indicarán.
Dependiendo del tipo de actividad, podrá volver a hacer su vida normal en
un plazo inferior a una semana, pero existen variaciones individuales poco
previsibles en el tiempo de recuperación visual
definitiva.
Cambios que puede sufrir la visión tras la
operación
Puede disminuir la visión por la noche y observarse halos alrededor de
los focos de luz. Su tendencia es a mejorar con el tiempo aunque en algún caso
puede quedar un ligero efecto permanente.
Complicaciones tras la operación
Excepcionalmente se han descrito casos de infección o de desplazamiento
de las capas corneales levantadas en la cirugía. En este caso se deberán seguir
las instrucciones y el tratamiento previsto.
Limitaciones de la técnica LASIK
La mejor agudeza visual posible no se modifica sustancialmente tras el
tratamiento. En algunos casos mejora y en otros (sobre todo en miopías altas)
puede aparecer una leve reducción visual
permanente.
Cualquiera que sea el
tipo de operación, ésta no ejerce efecto sobre la evolución de la miopía ni
sobre sus posibles complicaciones (alteraciones de la retina, catarata,
glaucoma, etc.)
La técnica
PRK
Se trata de aplicar el láser en la superficie
corneal. Esta técnica, que fué la original de láser excimer, se está recuperando
por tener varias ventajas:
La mayor desventaja es el límite de dioptrías
a corregir (hasta 4-5) y mayores molestias en el postoperatorio inmediato. Se
aconseja en córneas delgadas y en casos de miopía baja.
Otras operaciones
Las miopías muy elevadas
se pueden beneficiar de la colocación de lentes intraoculares fijas (lentes
fáquicas), permitiendo correcciones de hasta más de 20 dioptrías. Existen
varios tipos comercializados, pudiéndose, para casos de miopías extremas,
asociar la técnica LASIK. Los modelos que se emplean en el ICQO son: Veriflex,
Artisan, ICL e ICL-toric (esta última para miopía y astigmatismo
asociado).
Las personas de cierta edad con miopía, con frecuencia presentan algún
grado de catarata. En tal caso, la extracción de la misma con la introducción de
una lente fija podrá corregir cualquier grado de dioptrías.