Sesión Clínica: “Baja Visión y Visión Frágil”

Título

“Baja Visión y Visión Frágil

Ponente:

Carol Camino

Óptico Optometrista responsable del departamento de Baja Visión en el IMO (Barcelona).

Vicepresidenta de la Sociedad Española de Baja Visión (SEEBV).

Objetivo:

Dar a conocer los conceptos de Baja Visión y Visión Frágil. Analizar el impacto de las ayudas disponibles, los instrumentos compensatorios y las actividades de rehabilitación sobre la calidad de vida de estos pacientes.

Contenido:

Visión frágil es la condición visual de una persona que tiene una enfermedad degenerativa del sistema visual irreversible pese a la intervención médica y detectada en una etapa temprana o moderada. Las personas con “Visión Frágil” se caracterizan por una discapacidad visual definida por un valor de la agudeza visual mejor corregida entre 0,4 y 0,7 en el ojo mejor y un campo visual binocular residual entre el 60% y 80%.

Baja Visión es la condición visual que padece una persona con una reducción importante de su visión, que no mejora utilizando la adecuada corrección en gafas, lentes de contacto e incluso acertados tratamientos médicos, farmacológicos o quirúrgicos, lo que dificulta la realización de actividades en la vida cotidiana. Se considera que un paciente tiene baja visión cuando tras la mejor corrección óptica, su agudeza visual es menor de 0,3 en el mejor de los ojos, o un campo visual inferior a 20 grados. Desde el punto de vista funcional la Baja Visión es un estado de discapacidad que dificulta o imposibilita la realización de trabajos de la vida cotidiana como leer, cocinar, conducir, pasear…

Perder visión no significa que el paciente deba renunciar a sus actividades, pero sí requiere aplicar nuevas formas de llevarlas a cabo. Actualmente existen numerosas herramientas, técnicas y recursos para estas personas. El paciente puede aprender nuevas formas de leer, de escribir o de realizar las tareas del hogar o aprender a utilizar ayudas para baja visión. Actuar en etapas tempranas podría mejorar y mantener la vida cotidiana autónoma de los sujetos afectados retrasando su empeoramiento en la discapacidad visual.

La atención de este tipo de pacientes es necesariamente multidisciplinar: oftalmólogos y optometristas deben trabajar conjuntamente, siendo la adaptación de ayudas de baja visión y la rehabilitación visual complementos a los tratamientos médicos/quirúrgicos.

Dirigido a:

Médicos, D.U.E. y ópticos/optometristas que desarrollen su actividad en el ámbito de la oftalmología.

Acreditación:

Para esta actividad se ha solicitado acreditación al Consejo Vasco de Formación Continuada de las Profesiones Sanitarias (Nº Registro: 631/18).

cartel.21-02-19